martes, 8 de junio de 2010

Tú mismo



Si has sobrevivido a un terremoto; si eres una víctima de la violencia doméstica; si tu casa es una fuente de contaminación acústica; si rechazas cualquier contrato basura que te ofrezcan; si sueles tomar el camino más corto; si te has quedado a mitad del camino; si has perdido una pierna, las ganas de vivir o las llaves de tu coche; si has viajado en barco o en tren; si nunca sales de casa; si eres albañil, ninfómana o médico; si no eres nadie; si quisiste ser alguien, alguna vez; si antes eras de derechas pero ahora de izquierdas; si eres zurdo; si eres zorro; si tienes ganado vacuno, ovino o caprino; si andas por ahí todo puerco; si eres vegetariano; si te ha tocado la lotería; si has tocado fondo; si buscabas la mujer de tu vida y la has encontrado; si tienes unos apellidos de los buenos; si conoces a un famoso o, mejor aún, eres famoso; si ves lo universal en hechos cotidianos; si las matemáticas nunca fueron tu fuerte; si eres una persona calculadora; si tienes mucha labia; si tienes dentadura postiza; si hablas idiomas; si sabes hablar pero no sabes qué decir; si eres de palabra o de pocas palabras; si tienes una salud de hierro; si guardas tus pastillas en una caja de plata; si eres más listo que el hambre; si te das a la bebida; si tienes ojo de buen cubero; si tienes un ojo de cristal; si duermes con los ojos abiertos; si eres refranero; si crees que el mundo es injusto; si te han dado una patada en los cojones ( o en algún otrolado de la fisonomía humana); si estás convencido de que la zarzuela no es nuestro género chico; si aburres a las piedras; si tienes muchos secretos; si tu pueblo es el mejor; si nunca le quitas la cara a nadie; si ibas para monja pero te arrepentiste en el último momento; si no te cansa la rutina; si estas como una cabra; si te ha mordido un perro; si todo te da rabia; si estuviste en la cárcel; si tu madre no te dió el pecho; si eres un hijo adoptivo o predilecto; si tienes una madre juvenil; si eres un hijo de puta o tío de puta madre; si has tenido un orgasmo múltiple; si sabes contar; si no te arreglas bien con el euro; si engañas a tu pareja o al mundo entero; si eres un moroso; si no debes ni un duro a nadie; o, incluso- por improbable que sea- todo esto te pilla lejos, solo por el mero hecho de haber llegado hasta aquí, tienes motivo suficiente para escribir tu propia historia; sí sí, lo que oyes, no me digas que no, apuesto lo que quieras, sé que eres capaz, venga, ahora te toca a tí, tú mismo.

jueves, 3 de junio de 2010

Aprenderé

Después de un tiempo aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender que los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas... Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y no con la tristeza de un niño. Aceptarás que incluso las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma.. Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida... Aprenderás que las verdaderas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias. Y que no importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida... que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, sólo por el placer de disfrutar de su compañía... Descubrirás que muchas veces te tomas a la ligera a las personas que más te importan. Aprenderás que no importa a donde llegaste, sino a donde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve... Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlaran a ti y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos. Aprenderás que hay mucho mas de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza... Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo... Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles. Entonces y sólo entonces, sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más. Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.